La Poesía como Destino: espacio personal de la escritora mexicana Marisol Vera Guerra

17.10.17

Minos

a punto
veo dormir a mis hijos
pequeños guisantes blancos      envueltos por la calma
cíclica
matemáticamente
ensamblados al continente del cuerpo
                                                      roja bocanada de aire     
Haku
que me rasgó un paisaje (su horizonte de pájaros azules)
Morgana
que sólo tiene un mes     no necesitas más quiero decirle
para qué
               estamos bien así
               tú     recién salida de la fragua
               yo con mi cabeza intacta
quién diría que mis manos desmenuzarían estrellas
     en la nieve    
pero aquí no hay nieve
apenas un collar de hueso    
la sonrisa eterna y deliciosa de los desposeídos
que infaman la calle con sus amores
      los chanates se pasean por mi jardín    
      reyes de un país donde los cuervos han enmudecido
      no logro entender su lenguaje
      algo sobre mujeres y decapitaciones:
                         todas unas putas
bajo las rocas arde
la risa solemne de los escarabajos
                                         –antes una flor blanquísima
                                           se deshojó entre mis labios–
ahora
voy perdiendo el ansia de volar
detesto mi reflejo
                        inútil geometría en un pozo de mercurio
pronto las ondas tomarán su curso
y mis niños seguirán sonriendo      
cosidos a la esperanza     
jalo hacia mi pecho el hilo de su alma
como Ariaghne
              pobre        pobrecilla                
              aguardando al amante
              que vendrá con sangre de toro en los puños                   
¡tantos siglos!
y las mujeres seguimos quedándonos dormidas a la orilla del océano




de Gasterópodo (El Humo, 2014)

14.8.17

Teoría del origen según Haku

Creo que el universo se autodestruyó al pasar el primer segundo
me dice mi hijo de nueve años
(su cuerpo 
hace un arco perfecto
sobre lo ancho de la cama)
y la siguiente vez habían transcurrido dos
así ha sido desde entonces
cada vez dura un segundo más
hasta que han llegado a juntarse
miles de millones de años
siempre que el universo vuelve a crearse
también se crea cada uno de nuestros átomos

Entonces
(le interrumpo)
este podría ser nuestro último segundo

Además pienso
(ahora el medio círculo
se ha vuelto una raya oblicua)
que el universo parte de una línea que luego se divide en tres
y cada una de esas líneas también se divide en tres
y estas
y las que siguen
en cada división varía un solo átomo
después de millones de variaciones
tenemos una realidad completamente distinta
aunque todo viene de la misma raíz

¿Y cuál es esa raíz?

Oh, podría ser el Vacío, la Nada.

¿Y cómo es que la Nada se volvió algo de pronto?

Quizá la Nada en realidad no existe.
Mira, así es como me la imagino
(en la pantalla blanca de su computadora
la letra EME tiembla con el cursor pasándose de un lado a otro)

Haku, tal vez estás destinado a hacer
un gran descubrimiento.

¡Pamplinas!, el destino no existe.



9.8.17

Iba a ser psicoanalista pero mejor seré física nuclear

Tengo la mala costumbre 
de alterar siempre las teorías
de no respetar a ningún sabio
de no tener más figuras de autoridad que los súcubos
que me alimentan en sueños
a veces me da por 
decirle al médico austriaco: sabes
creo que tú le tienes envidia al coño
complejo de elongación
pero te perdono
porque eres tan adicto como yo 
aunque nuestras obsesiones sean distintas
si se me mete en la cabeza
la idea de que no hay partículas elementales
o de que el Big Crunch ya sucedió hace tiempo
aunque el tiempo
sea una construcción (¿cómo se dice
ahora?, ideológica)
nadie me moverá de allí
a menos que venga 
con su universo portátil
y lo haga estallar sobre mi mano
en el fondo 
el Ello 
se parece al hidrógeno primordial
y la memoria 
a un gran abismo 
¿o qué?
¿no es cada ser humano
una estrella en colisión? 





3.8.17

Colores naturales


A veces creo
que el universo se conjuró para que yo me amara
no importa que tantos hombres me hayan
dicho lo contrario
algunos me dijeron que solo podían amarme ellos
otros
que no podía amarme nadie
más de uno se esforzó por convencerme
de que algo malo había
en mis piernas demasiado flacas
en mi nariz demasiado grande
en mi cadera demasiado estrecha
y me golpearon la cabeza contra el espejo
desesperados 
mientras mi mano ondulaba como un ave
por los cielos de la ironía 
en la secundaria no fui nunca popular 
si no era por mi fleco desarreglado sobre los ojos 
y mi cerebro afilado como flecha
mala deportista
mala bailarina
mala hasta para llorar
(ni una lágrima se me escapó 
en esos apasionados momentos
que conmocionaron el mundo adolescente)
eso sí
fui siempre buena para guardar secretos
aún tengo mi valija llena
con esas cosas 
que otras niñas no sabían a quién contarle
también era buena para ocultarme
tenía el poder de la invisibilidad
contrario a la omnipresencia:
sabía no estar en ningún lado 
incluso así 
me atreví a seguir siendo esta mujer
con metro y medio de estatura
pelo renuente a los cortes y a los tintes
pies que pierden fácilmente el equilibrio
(si los montas en agujas verticales)
tan lejos de Cosmopolitan 
y tan cerca del canturrear de las palomas
¿qué iba a hacerle?
si era yo la enamorada
tuve miedo (no voy a mentir)
cuando mi vientre se rompió
y las tijeras 
cortaron pliegues las navajas una y otra vez
entre el rosa y el carmín
esos colores naturales
donde corona la vida nueva
y 
sin aviso
comencé a cargar el miedo de todos esos hombres
el miedo de mis ancestros
el miedo de alguna mujer que acompañó mis noches
y mi carne saturada de veneno se hinchó 
a guisa de cadáver
un globo con helio
una estrella a punto de apagar su combustible
tuve que embriagarme y dibujar mi muerte
para recordar la ventana
por donde el trigo 
alzándose en el campo
me saluda y besa mis cabellos


2.8.17

Plegaria de la viuda

No cierres la puerta del alba
lleva tus corceles a galopar lejos del tiempo
que aquí florezcan la Luna nueva
y el barro
nunca el odio
exquisito
con el que tejí mis plegarias:
hazme novia del silencio
adereza mis labios con la miel de los esteros
soy eterna y dulce
como [se dice] son las mujeres que han perdido
la memoria
las que llevan en su mano el fuego
y en su vientre las canciones
de las brujas

Eleva mi corazón
hasta la fronda de las nubes
allí está el amor aún intacto
amordazado por la lluvia

Algún día no lloraré más junto a la tumba
del hombre
dejaré caer la tierra
las flores
la tinta
sobre el féretro
y será mullido lecho
mi silueta en el agua del espejo



30.7.17

Causas naturales

Yo no juzgo a los suicidas
porque sé
en verdad sé
lo que es caminar a media noche
sobre una arena tibia
adentrándote en el mar
deseando que su ola te alcance
y tras de ti alguien grita tu nombre
te abraza
te dice que dejes de hacer estupideces
no es siquiera la negrura 
lo que anhelas
es algo / más profundo
o más insípido
no sabes definirlo
no has perdido nada
la playa sigue ahí con sus conchitas enterradas
sus algas húmedas / las huellas de tus pies
sé lo que es ponerte un traje beige
la pretina a la cadera
y vaciar el frasco en tu boca
luego te duermes
y despiertas
te duermes 
y despiertas
tu estómago hoy es un buen amigo
lo que quieres ahogar es ese espacio
entre razón y alegría
que la carne se libere
crecer
tener hijos / una casa / un gato siamés
no entiendes el instructivo
esos químicos derramándose por tus neuronas
como en un gran acelerador visible desde el cielo
¿por qué la gente juzga a los suicidas?
acaso ese hombre que oscila desde el techo
esa mujer de navajas verticales 
tuvo con la Vida un romance trágico 
y nadie lo entiende
tú menos que nadie
te golpeas la frente contra Sísifo
y contra la nausea
contra esto o lo otro
allí no está la respuesta
ni en los gruesos tomos de psicoanálisis
Papini te diría que preguntes a un poeta
que los poetas son los verdaderos filósofos
pero el poeta
se concretará a mirarte
encogerá los hombros 
y meterá la cabeza en un horno
o se pondrá un revólver en la sien
o te dirá que es pura mercadotecnia
o escribirá un montón de palabras
como estas
imaginando el mar a media noche
porque
no todos los suicidas son buenos
no todos querían morir
no todos cruzaron la frontera
tampoco son mejores 
que quienes mueren de muerte natural
normalmente no son héroes
aun así
quién soy yo para juzgarlos
para saber su último pensamiento
el vocablo que no alcanzó a huir de sus labios
que palabra les sobrevivió
después de que su corazón dejara de latir.

26.7.17

SÁDICO S.A.

Cuando el hombre al que amas te traiciona
tienes varias opciones:
a) dejar que te piquen las abejas en la cara
b) adoptar un hámster para que dé vueltas alrededor de un planisferio
c) beber un licuado de cicuta / de cianuro o fresas en almíbar
d) fingir que eres una figura de porcelana
y pararte en el dintel
sin emociones
porque sabes
que su amante es el Vacío
recién te enteras que el Vacío es mujer
tiene dos manos / dos piernas / un overol de flores
algo de celulitis
y un corazón al rojo vivo
era ella
(la muchacha sin ojos) quien te llamaba por teléfono y decía
quiero comer en un restaurante chino
la que depositaba en tu cuenta bancaria
un poco de culpa
respirando con la boca abierta
mientras él desprendía trocito a trocito
de su cuerpo con un tenedor
siempre fue algo caníbal
un poco hiena
y no le importaba vender los desperdicios
en el mercado negro
donde se venden también las ilusiones
de cualquier modo
te puso una mano en la hornilla
y prendió la estufa
para cocinarte / buena niña

retuércete con el aderezo
unas gotas de limón en las fosas nasales
harina espolvoreada en el ombligo
para lamerte toda
desde el coño hasta el mentón
porque eres su chica favorita
la novia más hermosa de esta Tierra
aunque estarías mejor sin esa boca
sin esa lengua que no para de bramar
sin esa tráquea que resuella como vieja tubería
estarías mejor callada
como ausente
al estilo nerudiano
inmóvil estatua lista para el matadero







19.7.17

Fábula

era yo una virgen preciosa
en un tálamo de fuego
de alabastro y miel la carne
tibio el tacto de mis pétalos
.
¡mentira! 
grita el viento
tras la roja filigrana del ocaso
no eras más que un maniquí
en que los vestidos del infortunio daban vueltas
escritos estaban ya
tu nombre y el de tus hermanas
en el libro de las cuatrocientas lenguas
.
oh
cómo puedo rebatirle una idea
al silfo vagaroso
a la oruga que corroe mi entraña
a los sombríos pliegues de un reflejo
si apenas recuerdo mi origen
.
¡mentira!
vuelve a gemir el aire
con su ronca voz de hojas tribales
sabes bien de cual árbol nacieron tus perfumes
en qué fuente abrevaron tus pasos
en donde se gestó la lluvia
que hace germinar el trigo

.
en verdad
nada sabía de la mazmorra que hoy enluta
mi apacible alma
ni del cóncavo resuello de los pájaros
ni del vino y su arrebol nada
.
¡deja ya de mentir!
increpa el soberano vigilante
a la mujer arrodillada en la neblina
tú sabías quien usurpaba el trono de las Parcas
mitad bestia y mitad lumbre
y así adornaste tu cuello con rubíes
y danzaste desnuda al caer la tempestad
¡ahora paga!
¡deslízate al vientre de la roca
como corresponde a los fantasmas!

.
Y he aquí
que cayó la furia del relámpago
se agrietaron las calles de la ciudad blanca
y los demonios que permanecían sedientos
agitaron sus alas
la doncella lamió sus cicatrices
sus pies como dos dientes de león
abandonaron el suelo
volátiles
ligeros
dejando para siempre un aullido entre los céfiros:
¡mentira! ¡mentira! ¡mentira!