DE LANZA EN ASTILLERO Y ADARGA ANTIGUA

La Poesía como Destino

13.11.16

INFERNO

(mi corazón no deja)


veo una gran mancha blanca en las calles
(alzado el filo del juez)
tan alba como la nieve y una oración
ellos
van dictando quien entra al reino de los Cielos
tú sí  /  tú sí
tú no
¡perverso!    ¡perverso!
tu cuerpo se hizo de una sola forma
para amar de una sola manera
por un solo agujero
el que dictan las buenas consciencias
los de tu calaña penan entre rocas escarpadas
en círculos eternos
(antes allanamos la tumba de los Epicúreos)
no es muy distinta esa nube
¿sabes?
de aquella
más pura y más nívea que el queso crema
que no duda en romperle el cuello a mi hermano
y de aquel zapato
negro como un ataúd
donde el futuro sostiene su antorcha
es una época oscura
suena trivial
no hay nada nuevo en mi voz
pero no hallo otra palabra (ay cómo quisiera otra palabra)
oscura   
una cloaca destapada que hiede
¡mi hermosa madre!
los corazones son jaulas
y mi cuerpo tierra donde aún germina tu canto 

13.9.16

Discriminación

Aunque lo hayan disfrazado de "amor y buena voluntad", la marcha del 10 de septiembre fue una marcha de odio, porque discrimina a un sector de la población en su legítimo derecho de elegir a su familia y de contar con los mismos beneficios de seguridad para su pareja que cualquiera de los que marcharon. Nadie es malo solo por ser homosexual y ningún heterosexual per se es bueno. La bondad o la perversión nacen del corazón humano sin distinción de género ni preferencia sexual. * 

Si realmente les preocupa la infancia ¿por qué no marcharon para protestar contra los sacerdotes pederastas?, ¿por qué no exigen que haya mayor seguridad en las calles para que las mujeres (las madres, las hijas, las solas, las acompañadas, las niñas pequeñas) podamos caminar libremente?

Aunque algunos hayan ido con el corazón inflamado de gozo, orando o lanzando "bendiciones" (también en la santa Inquisición rezaban), lo que hicieron fue añadirle etiquetas negativas a la ya de por sí vapuleada imagen de la comunidad LGBT, lo que irremediablemente contribuye a los crímenes por homofobia. Tenemos uno de los primeros lugares a nivel mundial por crímenes homofóbicos, creo que no necesitábamos agregarle más motivos.

Nadie les está quitando el derecho a educar a sus hijos. Esta protesta sí les está quitando el derecho a otros seres humanos de tener una familia. 

¿Que tienen derecho a la libre expresión tanto como nosotros? Por supuesto, pero cuando su libre expresión violenta los derechos de un sector importante de la población algo no está bien. Mis hijos aún son pequeños, no conozco su destino, no sé cuáles serán sus preferencias y elecciones cuando sean mayores y la verdad me aterra que los esté esperando un mundo dispuesto a lincharlos si son diferentes. Yo espero como madre, para ellos, un mundo de amor, libertad y aceptación.

----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------


En 1974 la Asociación Americana de Psiquiatría (APA) excluyó a la homosexualidad de su Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales. ¿Cuáles fueron las razones detrás de esta desclasificación? Básicamente, que la homosexualidad, per se, no satisface los dos requisitos clave para considerarla como una enfermedad mental: que genere malestar personal y/o que esté asociada con algún impedimento general para funcionar socialmente. “Si la homosexualidad por sí no satisface los criterios para calificarla como desorden psiquiátrico, ¿qué es? Descriptivamente, es una forma de comportamiento sexual”. Dieciséis años después, en 1990, la Organización Mundial de la Salud se unió al razonamiento de la APA, eliminando también a la homosexualidad de la Clasificación Internacional de Enfermedades.
Fuente:  http://eljuegodelacorte.nexos.com.mx/?p=565 http://eljuegodelacorte.nexos.com.mx/?p=565

Discriminación


Aunque lo hayan disfrazado de "amor y buena voluntad", la marcha del 10 de septiembre fue una marcha de odio, porque discrimina a un sector de la población en su legítimo derecho de elegir a su familia y de contar con los mismos beneficios de seguridad para su pareja que cualquiera de los que marcharon. Nadie es malo solo por ser homosexual y ningún heterosexual per se es bueno. La bondad o la perversión nacen del corazón humano sin distinción de género ni preferencia sexual. * 


Si realmente les preocupa la infancia ¿por qué no marcharon para protestar contra los sacerdotes pederastas?, ¿por qué no exigen que haya mayor seguridad en las calles para que las mujeres (las madres, las hijas, las solas, las acompañadas, las niñas pequeñas) podamos caminar libremente?

Aunque algunos hayan ido con el corazón inflamado de gozo, orando o lanzando "bendiciones" (también en la santa Inquisición rezaban), lo que hicieron fue añadirle etiquetas negativas a la ya de por sí vapuleada imagen de la comunidad LGBT, lo que irremediablemente contribuye a los crímenes por homofobia. Tenemos uno de los primeros lugares a nivel mundial por crímenes homofóbicos, creo que no necesitábamos agregarle más motivos.

Nadie les está quitando el derecho a educar a sus hijos. Esta protesta sí les está quitando el derecho a otros seres humanos de tener una familia. 

¿Que tienen derecho a la libre expresión tanto como nosotros? Por supuesto, pero cuando su libre expresión violenta los derechos de un sector importante de la población algo no está bien. Mis hijos aún son pequeños, no conozco su destino, no sé cuáles serán sus preferencias y elecciones cuando sean mayores y la verdad me aterra que los esté esperando un mundo dispuesto a lincharlos si son diferentes. Yo espero como madre, para ellos, un mundo de amor, libertad y aceptación.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

En 1974 la Asociación Americana de Psiquiatría (APA) excluyó a la homosexualidad de su Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales. ¿Cuáles fueron las razones detrás de esta desclasificación? Básicamente, que la homosexualidad, per se, no satisface los dos requisitos clave para considerarla como una enfermedad mental: que genere malestar personal y/o que esté asociada con algún impedimento general para funcionar socialmente. “Si la homosexualidad por sí no satisface los criterios para calificarla como desorden psiquiátrico, ¿qué es? Descriptivamente, es una forma de comportamiento sexual”. Dieciséis años después, en 1990, la Organización Mundial de la Salud se unió al razonamiento de la APA, eliminando también a la homosexualidad de la Clasificación Internacional de Enfermedades

12.9.16

El súcubo que succionó las palabras

o disección de un libro que muerde


Laura Fernández, Di(habla). Alja Ediciones, 2016. 


Ver sin hablar es estar muerto. 
Emilio Prados 

I

La mujer atada a su lengua, por donde se irriga electricidad, tiene mil formas de pronunciar su nombre. Pero la mujer no quiere decirnos su nombre, prefiere  decorar  las  paredes  de gritos, porque el grito es el  espejo que  reanima su existencia. El aire pasea en la caja de resonancia, dice, y vemos esa densidad entrando y saliendo  de  sus versos tan  rápido como palpita el Corazón de un ave. 


II

Todos aquí tenemos la lengua cortada, nos la cortó el rayo divino al querer erigirnos un nombre en los cielos; “aquel  responde en mil idiomas dice la mujer que escribe este libro quiso confundirnos, tal vez con los vivos / y nosotros tomamos clases de inglés / aprendimos la poesía y el código binario”. Así, los hablantes nos diseminamos por el mundo, donde eclosionaron  lenguas como flores y, de este lado, llegó el conquistador a cortarlas con la espada y nos brotó una nueva, cual cola de salamanquesa: larga, sagaz, mudable.

Porque no se puede estar vivo sin hablar (con la boca, con las manos, con la piel, con la quietud que es también una manera de aullar). Porque la vida no es otra cosa que lenguaje, un código milenario inscrito en las células, un mensaje  cifrado en membranas o cuerdas  que se repite infinito en cada forma de la naturaleza; Laura expone esta fatalidad en sus poemas y cada poema suyo es un universo autocontenido en una cáscara de nuez (o de no es). 

Pero Laura no necesita comprobar teorías ni descifrar  ecuaciones, simplemente se adentra en ese territorio íntimo  donde X siempre es una función de Yo. Luego, encara al incauto lector: Si yo soy un suceso… Interrúmpeme con tu manecilla. Ella misma se ha transformado en tiempo no lineal, tal vez prefiera  ir  en  espirales,  tal  vez  moverse  entre  los espacios de Calabi-Yau, tal vez crear una nueva dimensión. Hacia  delante,  en  retroceso,  hacia  dentro  de sí misma, en cualquier caso, la poeta ha de trazar un camino y, dijera María Zambrano: “para hacer cualquier camino ha sido necesario arrasar, destruir”.

III

Cuentan  los  huicholes que el héroe Kauyumari encontró un peyote que era una mujer, al copular con ella “fue devorado por la barranca”. La tierra lo  saben  los  hacedores  de  mitos es también una mujer que trepida, que abre su cuerpo volcánico  para escupir  lava (o letras, signos que calcinan) para arrasar a los hombres. Este libro es igual que ese trepidar terráqueo, un volcán que muerde, succiona, devora como el Chichonal,  donde,  aseguran  los  zoques,  vive Piowačwe, la “vieja que se quema”, con dientes en su sexo.

Escribir es una forma de morder. Una  mujer que escribe es una mujer que agrede que enseña los  dientes; ha dejado de ser pasiva, quieta, fría. Su abertura estuprada por el parásito de los siglos se  convierte  en  garganta hambrienta. Laura insta al  gusano capaz de contentar la noche fálica: “No conoce el principio de incertidumbre / no conoce la entropía de la que dispongo, / ¿ignora acaso que el tiempo no lineal / lo habitan las vaginas violadas?”

Si haciéndole caso a Lévi-Strauss, “en el mito todo puede suceder”, también en la poesía, también en el sueño; especialmente en la poesía como la de Laura Fernández que, a mi juicio, es tan parecida a los sueños, esas pesadillas infantiles que nos despertaban al filo de la madrugada sudando el  horror más cándido. Entonces, a través de la escritura, la poeta, la  mujer, se libera. Volviendo a Zambrano: “La palabra, ella misma, de por sí, es libertad”.

IV

¿Existen súcubos inocentes? ¿Hay alguna di(habla) a la que abrazaríamos mientras duerme? ¿Un espíritu que no roba la semilla de los hombres sino los jeroglíficos para modelar un lenguaje nuevo?Quizás, aquí.

Éste es un libro volcán, un libro súcubo, un libro dentado. En estas páginas los rostros de la gente son una plastilina moldeable; la realidad se compone de bloques diminutos que pueden desmoronarse al menor soplo y  quién  sabe  qué oscuro agujero la devoraría.


10.9.16

Familia es amor


En diversas escuelas primarias mi hijo padeció discriminación por parte de otros niños, por pensar distinto a ellos. A los cinco años hizo una campaña contra el maltrato a las abejas porque sus compañeros de grupo jugaban a matarlas; siempre defendió a los niños más frágiles cuando otros con actitud bravucona les hacían bullying y se indignaba ante las injusticias dentro del salón de clases, pero no pocas veces otros chicos le dijeron "niño diablo" y "te vas a ir al Infierno", solo porque él no compartía sus creencias religiosas.

A veces mi hijo me decía,"me gusta el color rosa, pero si los niños de mi salón me vieran así me llamarían niñita, siempre se burlan de los niños que llevan cosas tiernas o rosas". Lo más grave, a mi punto de vista, no es que hicieran eso los chicos varones, sino que las mismas niñas usaban como insulto la palabra "niñita" cuando él no quería usar la violencia. Mujeres en formación usando su propio género como insulto.

Cuando mi hijo se ponía triste por esas agresiones le decía que no se enojara tanto con esos niños, que ellos en realidad no eran culpables, solo estaban repitiendo lo que habían visto hacer y decir a los adultos, y que posiblemente sus padres no les inducían a tener pensamientos propios. También le decía que el objetivo de toda religión debería ser vivir en armonía con los demás y dar amor, si no era así algo andaba mal. 

Por experiencias como estas, hoy, a esos adultos que han enseñado a los niños a maltratar la vida irreflexivamente, a querer imponerse por la fuerza bruta antes que por la inteligencia, a burlarse de los varones que manifiestan ternura; que han enseñado a las niñas a menospreciar su propio sexo y que en general promueven la intolerancia hacia los que piensan distinto, yo, madre de familia librepensadora, les digo: 

Estas sí son cosas que deberíamos censurar para siempre; cosas que ocurren en nuestra sociedad de manera velada y consentida. Deberíamos hacer un movimiento colectivo contra el machismo, contra la intolerancia, contra el maltrato infantil, contra los estereotipos nocivos que no dejan a los niños expresarse libremente. El verdadero núcleo de una familia es el amor. Hagamos un frente para defender el amor en todas sus formas. Dejemos de odiar de manera velada, dejemos de enseñarles a los niños a cargar con nuestros prejuicios y rencores. Enseñémosles con nuestro ejemplo a amar.

9.9.16

Sobre marchas y bacterias

Entre las cosas que siempre me ha costado mucho trabajo asimilar de los demás es la discriminación. Le doy vueltas en mi cabeza y no entiendo, por ejemplo, como alguien puede clasificar o dar valor a otro de acuerdo a su color de piel o a su estatus social.

Recuerdo que en una entrevista Neil Harbisson, un artista británico considerado oficialmente el primer cyborg del mundo, comentó que de acuerdo a su tercer ojo (un implante robótico que le traduce a sonido las ondas de los colores) sabía que todas las pieles humanas son gradaciones del naranja. No existe en realidad la piel blanca o la piel negra, todos tenemos simplemente diversas tonalidades del mismo color.

Las etiquetas están en nuestra mente.

El principio de la discriminación suele ser que el otro sea parte de una minoría; el homosexual, el indígena, el que profesa una religión distinta a la oficial, el que habla una lengua diferente, el que tiene gustos o ideas contrarias a las de las masas, etcétera. 

Esta necesidad de "uniformar" y rechazar lo que es distinto no es un mero constructo social, sino que parte de un principio biológico: existe entre nuestras células un sistema autorregulatorio en el que, cuando una célula se "rebela", es decir, actúa de manera distinta a lo esperado según su ADN, ocurre un tipo de suicidio celular, en el que ella sola se autodestruye por el "bien de la comunidad", pero si la célula rebelde persiste en su "mal comportamiento" las defensas del cuerpo la atacan hasta matarla y evitar que se reproduzca. Por supuesto, este sistema permite que los organismos mantengan su estructura y vivan de acuerdo a su ciclo. A gran escala nuestra sociedad actúa de manera semejante porque, me atrevo a afirmarlo, socialmente estamos conformados a partir de instintos biológicos muy sofisticados que se retroalimentan y modifican a través del aprendizaje. No somos una barra de plastilina en la que a Watson le encantaría moldear delincuentes o ciudadanos ejemplares, ni somos bestias irracionales a merced de sus impulsos, sino un binomio genética-aprendizaje. 

Gracias a esta amalgama la especie evoluciona. Las sociedades crecen. La inteligencia humana avanza (recuerden que yo soy una optimista). De cuando en cuando algunas células rebeldes dan el salto que permite, al fin, que esa estructura biológica se modifique. Si esto no ocurriera aún seríamos trilobites. Finalmente el cuerpo no puede frenar todas las mutaciones, todos los cambios, todas las rebeldías, solo de ese modo existe la diversidad y la evolución. A nivel social no es muy distinto, las leyes, las buenas costumbres, las tradiciones no pueden frenar todos los actos de rebeldía y oposición al sistema. 

El rasgo más distintivo de una inteligencia en evolución es el juego y la experimentación; la mirada divergente, pues, lo singular. Cuando las elecciones de vida de las personas van de la mano con esta necesidad de experimentarse a sí mismos, pueden expresar rasgos contrarios a lo políticamente correcto. Porque todos tenemos una naturaleza individual que se va a confrontar con la otra, social. 
Los esquemas no pueden ser eternos. La gente regida por dogmas, así como las células que tratan de impedir a cualquier costo todas las mutaciones (no solo las dañinas como el cáncer, sino todas), trata de impedir que el tejido social se configure de manera distinta a la establecida. 

Si el rasgo más distintivo de una inteligencia en evolución es la disposición al cambio, el más distintivo de una inteligencia estancada es el hábito de repetir ciclos monótonos, siempre iguales, como las bacterias dando vueltas en un ciclo uniforme. Así me imagino la marcha "pro familia" que este sábado, 10 de septiembre, tendrá lugar en varias ciudades de nuestro país: como un montón de células adheridas a un organismo repitiendo ciclos en espiral.

Esto no es por defender las ideas de un mandatario, ni estoy diciendo que por ser distinto a la norma se es mejor persona o más evolucionado, nada de eso; esto es por defender el derecho de los seres humanos a elegir su vida, a su pareja, a su familia. Y por defender la necesidad de que se reestructuren los sistemas sociales para dar cabida a la diversidad y a la libertad de pensamiento.

¿Que no es agresión ni homofobia? Permítanme reírme, cualquier persona que haya estudiado un poco de psicología sabe que hay maneras tácitas de agredir disfrazadas de un discurso de amor. El pretexto bajo el cual tratan de impedir la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo es que no es "natural", ¿por qué no?, ¿porque ellos (los que van a marchar) ya eligieron y su elección es correcta según su tradición, su religión o sus códigos morales? A riesgo de que caer de la gracia de algunos de mis contactos afirmo: no hay nada que seamos capaces de expresar con nuestro cuerpo y nuestras emociones que no tenga un punto de partida natural. También la agresión velada tras esta marcha, de hecho, es natural. No me escandalizo, pues, por ver a miles de personas repitiendo ciclos para impedir que el tejido social evolucione, pero es mi responsabilidad como ser consciente de esos ciclos hacerlo notar.

Sé que no tengo la verdad absoluta. El tema de la adopción, por ejemplo, ha sido de los más polémicos. Pero veo la balanza más inclinada hacia el prejuicio que hacia la reflexión. Adoptar siempre es un paso que requiere análisis porque la criatura que llegará a ese hogar ha sido desprendida de su cepa y, por lo tanto, demandará de su nueva familia un esfuerzo por comprender su naturaleza, por formar la empatía; esto va para cualquier pareja o persona que quiera adoptar, no solo para las familias diversas. Soy de quienes defienden la idea de que el desarrollo sano de un niño necesita equilibrio entre la imagen femenina y la masculina, pero ese equilibro se relaciona más con las capacidades para ejercer amor y educación de cada familia que del género de sus integrantes. 

Aquí es donde entra esa sabiduría adquirida con el aprendizaje que ha de equilibrar nuestros impulsos para ir creando una civilización más organizada, libre, equitativa. Solo quiero decir que la etiqueta de "antinatural" no me parece válida para evitar los matrimonios entre personas del mismo sexo ni para censurar su capacidad de crianza. 

No involucionemos, por favor, no hagamos prevalecer esquemas de pensamiento medievales. Unamos nuestra energía y tiempo para evolucionar como individuos y como miembros de una sociedad, a favor de la vida y del amor.

25.8.16

ESTRÉS

llegamos
a ese punto en que tu camisa
extirpada de la casa igual que un órgano
ya no sirve de refugio a los escarabajos
ni de isla
para la espuma que baja ondulante por mis piernas
¿hemos de rompernos el hueso a machetazos?
te acuerdas / dices / te acuerdas
y yo solo quiero follar
como cualquier mujer que ha dado su vientre a los carniceros
pasados los ritos de iniciación
cuando mi cuerpo era vasija de tus manos
pero dices que yo te ahogué en un pozo
dices que yo destrocé tu lóbulo parietal
–aquella noche
me envolví en la corteza del miedo
apenas recuerdo esas verduras secas
en el suelo / sola
gestando a esa niña / sola
en el invierno / sola
esperando a que el cuervo en mi ventana
se hiciera un puntito negro en el cielo
como ahora
esta mancha sobre mi piel  No podemos
revertir los anillos del gusano
encantador parásito de ojos verdes
ya no es mío el canto de los nogales
¿quién desgajó el corazón del tiempo
si yo –hija de Helios convierto a los hombres en lechones?
Tengo tu cabeza entre mis manos
limpia y perfecta como un geoide
en el que trazo caminos con mi lengua
no me interesa ir más lejos
quiero besarte como en aquella hora
en que fuiste el reflejo
de una ninfa en el estanque


3.8.16

15.7.16

Imágenes de la fertilidad


Dejo aquí una parte del pequeño ensayo que escribí en mi libro Imágenes de la fertilidad: canciones al hijo del viento, recién publicado por el Instituto Tamaulipeco para la Cultura y las Artes, donde abordo algunos de los aspectos antropológicos e históricos más relevantes sobre la Huaxteca y el mito de Quetzalcóatl, cuya advocación Ehécatl representa al viento y la otra, Tlahuizcalpantecuhtli, al lucero de la mañana. 


No pretendo por supuesto otra cosa más que dar al lector una introducción a la simbología y las referencias históricas que encontrará en los poemas. Sin meterme en profundidades que ya les corresponden a los expertos. Yo sólo soy una apasionada que desde niña ha amado los mitos. Bastante me han influido los historiadores Miguel León-Portilla y Enrique Florescano, a quienes admiro.

Aunque escribí este libro en 2010 (y lo terminé de moldear tres años después) ya había empezado a soñar con él desde 2002, cuando era una joven sin mucho sentido de orientación pero con gran amor por su tierra.

Pretendí amalgamar historia, mito y poesía, sin perder la calidez de la letra. Espero en alguna medida haberlo logrado, para muestra dejo también algunos poemas.