La Poesía como Destino: espacio personal de la escritora mexicana Marisol Vera Guerra

19.1.17

albedrío *

El ruido
no viene de la calle
es otro afuera (más lejano)
detrás de la membrana que divide los cerebros
de esa otra parte (unos le llaman alma) 
el dedo cae sobre la -a-
no responde mejor que la -q- y mi hijo baja la mirada
al suelo
hoy no podrá jugar minecraft
yo tengo opciones (a esto, creo, le dicen albedrío)
a) golpear el teclado hasta que mis tendones salten como alambres
b) enseñarle un lenguaje alienígena donde falten tres o cuatro letras
c) abrazarlo
abrazarlo
abrazarlo
mientras (sobre el tejido de la sangre) la bala
no deja de correr
la pólvora forma una estrella
en un cielo vacío







* La mañana del 18 de enero de 2017 un chico de 15 años disparó a dos niños y a su profesora en un colegio de Monterrey. Luego se disparó él.  

15.1.17

Hipoxifilia

Él me dice tu cuerpo no me gusta: es feo
sus dedos se hunden en la arena de mi vientre
y me cubre la mirada con esa misma mano
que triturará mi tráquea en dos segundos
es igual
todas esas veces en que me veo flotando /
muerta / horizontal
a manera de un dintel extraño
mientras otra mujer orina de pie sobre la boca de la noche
(decir
boca
es
una tarea desértica)
te abrazaré más fuerte dice
porque te amo
y yo veo entonces que esto es el amor
su pezuña hundida en mi mejilla
el espesor dulce entre incisivos y molares
lejos del espejo
porque a veces no soporto verme
pesada como un escarabajo
sin poder girar sobre la espalda
aprieto las bolsas de mis ojos
ceñida (a) la negrura: así me gustas / sí /
la ventana
parpadea
y la luz me vuelve un obelisco
que penetra el corazón del hombre / lo devora /


6.1.17

péndulo

oscila
luz
mecida entre los cuantos azules
que abaten al amor
ese dedo milenario
abstraído en ondas transparentes
lo que llaman los antiguos un abismo
eso dicen las lenguas sagradas del monte
esa palabra arde en su légamo precioso
esa estrella cobijada por los ojos del vagabundo
                   bajo la inmensa calidez del cosmos

Allí está la voz del aire
gritando hacia el Oriente:
es momento de albergar la maravilla
el universo está siendo creado en este instante
con sus armónicos dorados
(espectros invisibles)
la música inicial que tocarán los hijos de la Tierra
cuando la Tierra vista sus pliegues de alelí (su corona de frutas)
cuando los hemisferios derritan su memoria
en albos acertijos 
y el hombre recuerde su primer aullido
todo tiempo anterior fue una ilusión
toda palabra de ahora es falsa
toda lágrima llorada se ha vertido en ríos inexistentes
                      hacia ningún lado

Oh / espíritu
volvamos al vientre de las horas
inauguremos el tiempo
todo vicio de la mente es apariencia
el rostro verdadero de las flores imantará el espejo
y tú y yo contemplaremos
la cabeza de la bestia y el colmillo de la hormiga
                                                       en nuestro párpado
seremos el animal que engendra la razón
porque lógica y demencia no son sino el final de la cuerda
porque en el instante original nada es más grande
y nada es más pequeño
cada célula es el cuerpo (entero) de la noche
y tú no eres más sabio que yo ni yo soy más hermosa que el Sol
porque soy tan santa como la niña
que recibe agua de mis manos
y como el búho dormido entre las serpientes

5.1.17

Visión detrás de una armella rota

Para Antonio y Manuel

Camino por esta ciudad como si fuera un bosque, ¿lo entiendes?, pero de qué hablo cuando digo la palabra bosque. ¿Si renombráramos las cosas, las cosas se transformarían en eso que pronunciamos? ¿Si yo le llamase a esta pared “árbol” se convertiría en un árbol?, ¿o lo sería solo para mí? Veo a una mujer que desciende por la vieja calle de la ferretería y pienso que es como un elfo, aunque sé que es una mujer y no una criatura mágica. ¿Lo ves? Distingo entre lo real y lo imaginario. ¿No es la certeza de que no soy un babuino? No hay nada frío, me dices que no hay nada frío mientras avanzamos por pasillos olorosos a jabón y tabaco escuchando los colores que se desprenden de cada objeto en movimiento, la silla y el vaso que se arrastran en direcciones contrarias.  

Un muchacho teclea sobre (la) máquina del alma y aparece una cifra en su boca.

Qué tal si las más triviales frases revelan algo sobre nuestra existencia. Qué tal si nuestra lengua va cartografiando nuestro destino a cada instante. Acaso no hablaríamos más que para decir con inocencia arena o virgen o estruendo. Si lo supiéramos nos quedaríamos callados para siempre.

La mujer viene ahora hacia nosotros agitando sus brazos como alas, la veo volar pero sé que son brazos y no alas, entonces creo que estoy consciente. Eso leí en los manuales de psiquiatría. Esto es la consciencia: distinguir entre un pájaro y una anciana que hace la parada al autobús. No lo dudo ni cuando esa garra invisible tironea desde el abismo cantando quédate adentro. ¡Si lo supiera! No hay fuera ni dentro en esta sucesión de instantes. Morgana me lo dijo, Yo estoy aquí. ¿Y qué significa aquí?, ¿un lugar, un fragmento de tiempo, el vidrio trepidante de la ventana? Los armónicos, ¡son los armónicos!, la partícula opuesta al electrón, la oscuridad al fondo del universo.

Un destello envuelto en alquitrán alumbra la plaza donde estamos juntos. Y te hablo de mi hermano, de los sonidos puros, de aquella vez que percibí la danza de mis células y le pedí a mi cuerpo hacerse bello. Y le ordené a mi mente que escupiera alacranes. Y vomité demonios por mis ojos.

También la tristeza se irá como se van las mariposas detrás de los cuervos.

(Hemos estado equivocados desde el principio. Paremos en seco y volvamos a construir el mundo). 

30.12.16

Expresa los efectos de un año que se extingue

El poeta no se ajustó la corbata
hizo el nudo (sí)
como cualquier persona que despierta en un camposanto
con la huella de ceniza en la frente
pero el nudo se quedó allí
fijo
ligerito entre las yemas moradas
de aquella mano
sin caminar por el delgado puente de mariposas
hasta el ansiado cuello
(afuera) los perros
hacían su alboroto rulfiano
mira tú
y sin saber nada de realismo mágico sus hocicos
se abrían sobre la madrugada
raspando el horizonte
uno puede elegir la viga más alta
uno puede cruzar la túnica flotante de la noche
uno puede postear frases de amor antes de colgar la soga
y los hilos sostendrán el peso
de un alma hermosa
bañada en cloroformo y azúcar
así es esto (dirá el poeta) es difícil estar muerto
mientras bebes café
en tu taza de cincuenta pesos
¿no te parece excesivo para un gato de cerámica?
sería el mismo ingrediente
entre tu pulgar y algunos dedos inútiles
y cada vez que mi uña se estrella
en la membrana del tiempo
un nuevo cadáver sonríe

15.12.16

La muchacha cola de zorro

Lanzamiento oficial del libro electrónico, de cuentos breves, La muchacha cola de zorro 
(Bitácora de Vuelos).


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Aquí la liga directa para leer la entrevista que me hizo BV:

13.11.16

INFERNO

(mi corazón no deja)


veo una gran mancha blanca en las calles
(alzado el filo del juez)
tan alba como la nieve y una oración
ellos
van dictando quien entra al reino de los Cielos
tú sí  /  tú sí
tú no
¡perverso!    ¡perverso!
tu cuerpo se hizo de una sola forma
para amar de una sola manera
por un solo agujero
el que dictan las buenas consciencias
los de tu calaña penan entre rocas escarpadas
en círculos eternos
(antes allanamos la tumba de los Epicúreos)
no es muy distinta esa nube
¿sabes?
de aquella
más pura y más nívea que el queso crema
que no duda en romperle el cuello a mi hermano
y de aquel zapato
negro como un ataúd
donde el futuro sostiene su antorcha
es una época oscura
suena trivial
no hay nada nuevo en mi voz
pero no hallo otra palabra (ay cómo quisiera otra palabra)
oscura   
una cloaca destapada que hiede
¡mi hermosa madre!
los corazones son jaulas
y mi cuerpo tierra donde aún germina tu canto 

13.9.16

Discriminación

Aunque lo hayan disfrazado de "amor y buena voluntad", la marcha del 10 de septiembre fue una marcha de odio, porque discrimina a un sector de la población en su legítimo derecho de elegir a su familia y de contar con los mismos beneficios de seguridad para su pareja que cualquiera de los que marcharon. Nadie es malo solo por ser homosexual y ningún heterosexual per se es bueno. La bondad o la perversión nacen del corazón humano sin distinción de género ni preferencia sexual. * 

Si realmente les preocupa la infancia ¿por qué no marcharon para protestar contra los sacerdotes pederastas?, ¿por qué no exigen que haya mayor seguridad en las calles para que las mujeres (las madres, las hijas, las solas, las acompañadas, las niñas pequeñas) podamos caminar libremente?

Aunque algunos hayan ido con el corazón inflamado de gozo, orando o lanzando "bendiciones" (también en la santa Inquisición rezaban), lo que hicieron fue añadirle etiquetas negativas a la ya de por sí vapuleada imagen de la comunidad LGBT, lo que irremediablemente contribuye a los crímenes por homofobia. Tenemos uno de los primeros lugares a nivel mundial por crímenes homofóbicos, creo que no necesitábamos agregarle más motivos.

Nadie les está quitando el derecho a educar a sus hijos. Esta protesta sí les está quitando el derecho a otros seres humanos de tener una familia. 

¿Que tienen derecho a la libre expresión tanto como nosotros? Por supuesto, pero cuando su libre expresión violenta los derechos de un sector importante de la población algo no está bien. Mis hijos aún son pequeños, no conozco su destino, no sé cuáles serán sus preferencias y elecciones cuando sean mayores y la verdad me aterra que los esté esperando un mundo dispuesto a lincharlos si son diferentes. Yo espero como madre, para ellos, un mundo de amor, libertad y aceptación.

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En 1974 la Asociación Americana de Psiquiatría (APA) excluyó a la homosexualidad de su Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales. ¿Cuáles fueron las razones detrás de esta desclasificación? Básicamente, que la homosexualidad, per se, no satisface los dos requisitos clave para considerarla como una enfermedad mental: que genere malestar personal y/o que esté asociada con algún impedimento general para funcionar socialmente. “Si la homosexualidad por sí no satisface los criterios para calificarla como desorden psiquiátrico, ¿qué es? Descriptivamente, es una forma de comportamiento sexual”. Dieciséis años después, en 1990, la Organización Mundial de la Salud se unió al razonamiento de la APA, eliminando también a la homosexualidad de la Clasificación Internacional de Enfermedades.
Fuente:  http://eljuegodelacorte.nexos.com.mx/?p=565 http://eljuegodelacorte.nexos.com.mx/?p=565

12.9.16

El súcubo que succionó las palabras

o disección de un libro que muerde


Laura Fernández, Di(habla). Alja Ediciones, 2016. 


Ver sin hablar es estar muerto. 
Emilio Prados 

I

La mujer atada a su lengua, por donde se irriga electricidad, tiene mil formas de pronunciar su nombre. Pero la mujer no quiere decirnos su nombre, prefiere  decorar  las  paredes  de gritos, porque el grito es el  espejo que  reanima su existencia. El aire pasea en la caja de resonancia, dice, y vemos esa densidad entrando y saliendo  de  sus versos tan  rápido como palpita el Corazón de un ave. 


II

Todos aquí tenemos la lengua cortada, nos la cortó el rayo divino al querer erigirnos un nombre en los cielos; “aquel  responde en mil idiomas dice la mujer que escribe este libro quiso confundirnos, tal vez con los vivos / y nosotros tomamos clases de inglés / aprendimos la poesía y el código binario”. Así, los hablantes nos diseminamos por el mundo, donde eclosionaron  lenguas como flores y, de este lado, llegó el conquistador a cortarlas con la espada y nos brotó una nueva, cual cola de salamanquesa: larga, sagaz, mudable.

Porque no se puede estar vivo sin hablar (con la boca, con las manos, con la piel, con la quietud que es también una manera de aullar). Porque la vida no es otra cosa que lenguaje, un código milenario inscrito en las células, un mensaje  cifrado en membranas o cuerdas  que se repite infinito en cada forma de la naturaleza; Laura expone esta fatalidad en sus poemas y cada poema suyo es un universo autocontenido en una cáscara de nuez (o de no es). 

Pero Laura no necesita comprobar teorías ni descifrar  ecuaciones, simplemente se adentra en ese territorio íntimo  donde X siempre es una función de Yo. Luego, encara al incauto lector: Si yo soy un suceso… Interrúmpeme con tu manecilla. Ella misma se ha transformado en tiempo no lineal, tal vez prefiera  ir  en  espirales,  tal  vez  moverse  entre  los espacios de Calabi-Yau, tal vez crear una nueva dimensión. Hacia  delante,  en  retroceso,  hacia  dentro  de sí misma, en cualquier caso, la poeta ha de trazar un camino y, dijera María Zambrano: “para hacer cualquier camino ha sido necesario arrasar, destruir”.

III

Cuentan  los  huicholes que el héroe Kauyumari encontró un peyote que era una mujer, al copular con ella “fue devorado por la barranca”. La tierra lo  saben  los  hacedores  de  mitos es también una mujer que trepida, que abre su cuerpo volcánico  para escupir  lava (o letras, signos que calcinan) para arrasar a los hombres. Este libro es igual que ese trepidar terráqueo, un volcán que muerde, succiona, devora como el Chichonal,  donde,  aseguran  los  zoques,  vive Piowačwe, la “vieja que se quema”, con dientes en su sexo.

Escribir es una forma de morder. Una  mujer que escribe es una mujer que agrede que enseña los  dientes; ha dejado de ser pasiva, quieta, fría. Su abertura estuprada por el parásito de los siglos se  convierte  en  garganta hambrienta. Laura insta al  gusano capaz de contentar la noche fálica: “No conoce el principio de incertidumbre / no conoce la entropía de la que dispongo, / ¿ignora acaso que el tiempo no lineal / lo habitan las vaginas violadas?”

Si haciéndole caso a Lévi-Strauss, “en el mito todo puede suceder”, también en la poesía, también en el sueño; especialmente en la poesía como la de Laura Fernández que, a mi juicio, es tan parecida a los sueños, esas pesadillas infantiles que nos despertaban al filo de la madrugada sudando el  horror más cándido. Entonces, a través de la escritura, la poeta, la  mujer, se libera. Volviendo a Zambrano: “La palabra, ella misma, de por sí, es libertad”.

IV

¿Existen súcubos inocentes? ¿Hay alguna di(habla) a la que abrazaríamos mientras duerme? ¿Un espíritu que no roba la semilla de los hombres sino los jeroglíficos para modelar un lenguaje nuevo?Quizás, aquí.

Éste es un libro volcán, un libro súcubo, un libro dentado. En estas páginas los rostros de la gente son una plastilina moldeable; la realidad se compone de bloques diminutos que pueden desmoronarse al menor soplo y  quién  sabe  qué oscuro agujero la devoraría.