DE LANZA EN ASTILLERO Y ADARGA ANTIGUA

La Poesía como Destino.

26.7.11

Apátheia







—Ahora sé. Ahora lo blanco de la quietud.

....(La sonrisa era gris indisoluble.)

—¿Cómo el cansancio, lo que no tiene palabras?

—Mi espalda está hecha nudos. Mi espalda es la bitácora de un día sin manecillas. En mi espalda caben las agujas de septiembre.

....(Las manos eran raíces oscilando en la blancura.)

—Déjame usarte un rato. Sé mi puta.

—He olvidado cómo.

—Entonces, sé mi espejo.

22.7.11

Tamtoc, el lugar de las nubes de agua

Publicado en La Razón. Tampico, Tamaulipas. Martes 19 de julio de 2011.
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Recuerdo mis años en la escuela primaria, allá en los ochenta, cuando veíamos el tema de las civilizaciones mesoamericanas, la cultura huasteca se mencionaba como de pasadita. ¿A cuál de mis profesores se le hubiese ocurrido compararla con la de los mayas o los aztecas? Si bien durante el siglo XX se reivindicaron muchos de nuestros legados indígenas, la vasta región multicultural llamada Huasteca tendría que esperar el siglo XXI para comenzar a figurar entre las principales áreas de interés de los arqueólogos.

Numerosas zonas huastecas han sido objeto de investigación a lo largo de las décadas, como es el caso de la pirámide de Las Flores (ubicada en la colonia de este nombre en la ciudad de Tampico); Castillo de Teayo, en el estado de Veracruz o Tamohi, en el rancho “El Consuelo” de Tamuín, S.L.P. Sin embargo, fue hasta que se comenzó a explorar a fondo la ciudad de Tamtoc cuando verdaderamente se dirigieron las miradas hacia el Tének Bíchou (“país serpiente” en lengua tének).

Tamtoc, en la antigüedad Tamtocow (“El lugar de las nubes de agua”), es uno de esos espacios en los que todo parece posible. Ciudad en la que danzan resplandores de piedra. Asentada cerca del río Tampaón, en la huasteca potosina, es vecina de otro gran centro: Tamohi (“Lugar de efervescencia”); habitada desde el año 600 a.C. y abandonada alrededor del año 1450 d.C.

Las primeras referencias de este sitio fueron dadas por Joaquín Meade, en 1939. Las excavaciones comenzaron en 1962 por parte de la Misión Arqueológica y Etnológica Francesa en México. En 2001se conformó el Fideicomiso Arqueológico Tamtoc, conformado por Gobierno del Estado de San Luis Potosí, Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y Fomento Cultural Banamex. Gracias a esta unión de esfuerzos se han venido desenterrando, poco a poco, los misterios de la cultura huasteca.

Estudios recientes sugieren que Tamtoc podría ser el asentamiento de la mítica Tamoanchan (de la lengua tének U tamu an chan, “Me encuentro con la serpiente”). Ya, algunos arqueólogos e historiadores han afirmado que el panteón tolteca se originó con deidades huastecas.

El pasado 14 de julio, el historiador José Antonio Cruz Álvarez ofreció, a través de la Dirección de Cultura del Ayuntamiento de Tampico, una conferencia sobre Tamtoc, dedicada a la memoria de los investigadores Lorenzo Ochoa y Guy Stresser-Péan. Entre los datos más importantes se mencionó el hallazgo de un calendario lunar (Monumento 32), con una simbología relacionada con el planeta Venus.

Quienes estuvimos en la conferencia, compartimos además la experiencia del arqueólogo Guillermo Ahuja Ormaechea (una nota suya sobre el Monumento 32 aparece en la revista Arqueología Mexicana No. 79). Comentó que el estudio de la arqueología en México, en gran parte, ha estado guiado por el interés político, y que nuestro patrimonio arqueológico es tan vasto que, aunque el 30% del PIB del país se canalizara a la investigación, no sería suficiente.

En definitiva, la Historia no es estática. Se reescribe continuamente en la medida que los descubrimientos ofrecen nuevas interpretaciones de quienes hemos sido en el pasado, lo cual, es también una forma de reescribir el presente.

13.7.11

carta al esposo ausente












imagino tus días
...............mar adentro
como siempre quisiste
junto a una ventana redonda y el grito de las sirenas
..........leyendo a Mallarmé  
trozos de pan en la camisa
y esa mueca de muchacho de catorce años
donde caben todas las promesas

un ave acicalándose
...................en la barandilla
(su extraño resplandor)
recoge tus plegarias: Tampico es una palabra oscura
el golpe de una roca dentro de un cartón

ya no llueve, dices, no hay más nubes

mientras yo (ahíta en la penumbra) deslizo mis dedos
por una barra de mantequilla
me desenrredo el cabello que se quedó sin secar
..................se ha ido el agua del grifo
la luz de las lámparas me aturde como el estertor de un gato atropellado
un hombre ha venido a cortarme el teléfono
me río a carcajadas
nunca he contratado uno, digo,
sólo necesito mi televisión y mi libro de adivinanzas
pero me he quedado sin señal
y conozco las respuestas de cada acertijo

los gatos se pasean por el patio
emanando su pelaje los olores fríos del otoño
veo a la vecina lamer las manos del vendedor de tortillas
a los niños que echan pelotas en la banqueta
..............perros    vacas  
increíble, ¿no?, han desbordado los contenedores
no ha pasado el camión de la basura en dos semanas
si vieras, amor mío, la gotera
que se ha hecho en el baño
la cicatriz de mi ojo a medio cerrarse (o abrirse, es lo mismo)
    
el nene ya no moja las sábanas
ayer preguntó por ti cuando veníamos por el puente
mataron a dos     escuché en la ruta 
es cosa del diario
no veo las noticias    en realidad
me duermo temprano
las salamanquesas trepan en la cabecera de los sueños
y el sol cierra sus escotillas
como un barco hundido en el horizonte
.
.

12.7.11

Shuntaro Tanikawa o de cómo el salto de la rana no cambia el mundo

Publicado en La Razón. Tampico, Tamaulipas. Martes 5 de julio de 2011.

No hay nada nuevo bajo el sol que nos abrasa los días y, sin embargo, nuestros lenguajes resplandecen por esa luz que les otorga la esperanza, el deseo humano de que haya algo inédito en el cosmos. “Escribir es detestable”, “la poesía es absurda”, nos dice el poeta japonés Shuntaro Tanikawa, pero no deja de verse a sí mismo como “un niño ingenuo que persigue mariposas de palabras bellas”.

Sekenshirazu (“Sin conocer el mundo”) es el título del primer libro de Tanikawa traducido y publicado en español. Mismo que ha tardado un poco en llegar a mis manos y que ahora disfruto enormemente. Se trata de una edición bilingüe, la traducción es de Cristina Rascón Castro; publicado por Plan c editores, en su colección La mosca muerta, con el apoyo del Programa de Fomento a Proyectos y Coinversiones Culturales del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (2006-2007).

Aunque toda traducción, en cierta forma, traiciona la estructura y el campo semántico de un texto, bien puede permanecer el espíritu del mismo, esa esencia poética o perfume que trasciende las fronteras de los idiomas.

No es fácil trasladar a otra lengua la riqueza de la escritura japonesa, con sus juegos de palabras, onomatopeyas y expresiones. Afortunadamente –retomo las reflexiones de Cristina Rascón en la introducción al poemario– “aunque la gramática y la sintaxis difieren, el español tiene un número de locuciones y una maleabilidad mayor a la de otros idiomas”, lo que nos permite acercarnos con más precisión que, por ejemplo, a través de la lengua inglesa.

En el traslado se perderá el juego visual de la poesía japonesa, pero aún se apreciarán múltiples significados. Así vemos que Sekenshirazu, “sin comprender el mundo”, “sin entender el mundo”, en una conversación significa “ingenuo”.

Nacido en 1931, en Tokio, Shuntaro es hijo del distinguido filósofo Tetsuzō Tanikawa. Prolífico escritor, tiene obra en distintos géneros que van desde la poesía y la dramaturgia hasta los guiones de radio, cine y televisión. Ha escrito más de sesenta libros, algunos de ellos traducidos a más de quince idiomas.

El poema que inicia este volumen relata una vivencia personal, “La muerte de mi padre”, y es precisamente esta inmersión individual lo que alcanza esferas que a todos nos atañen. ¿Qué hay tan universal como la muerte?, ¿para quién carecería de fuerza la pérdida del padre? “Fue un ser humano que penetró su propio egoísmo –dice– y, por tanto, quizá atravesó también la soledad”.

Finalmente todo es un lugar común, antiguo, engalanado con trajes de novedad. Tanikawa rasga los vendajes de la memoria y oye la voz de una mujer diciéndole: “Poesía es la superficie clara de la vida cuando se ha removido la escoria”. La canción de un compositor borracho le hace pensar: “Para poder tolerar el que su creación no tenga significado / el corazón del hombre se apoya en el espejismo de la violencia”.

Tanikawa retoma al poeta Bashō y nos dice: “no porque la rana en el viejo estanque brinque el mundo cambia”. Y tal como lo hace él, me pregunto: “¿Acaso la poesía no pertenece más al instante que al tiempo continuo?”



6.7.11

Sueño 5

Antonio y yo hemos venido a pedirle consejo al sabio.
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El sabio es un hombre diminuto, cabeza enorme, brazos cortos, envuelto en una suerte de kimono negro estampado con flores rojas. Está recostado sobre un percudido sofá. Carraspea. Su voz parece salir desde un cajón cerrado.

Alamiaa es el creador, él hizo al mundo y a sus criaturas; nadie de nosotros puede ganarle una batalla. Pero no deben olvidar que antes de Alamiaa hubo una especie primordial, unos seres que han existido siempre, afuera del tiempo. 

Antonio y yo caminamos de regreso a casa.

Vemos la ciudad en ruinas. Pequeños simios rasgan las paredes, muerden a la gente, rompen las ventanas, escupen sobre el pavimento una baba gris. Edificios y autos se han vuelto monocromáticos.

Regresamos donde el sabio. Su voz emerge nuevamente de aquel cajón extraño.

Estos que han visto no son monos. Es la especie primordial. El tiempo de Alamiaa ha terminado. 


Soñado hoy

3.7.11

Lluvia

lumbre mojada por la sangre
..............(su escándalo)

las palabras no son silencios
la noche humedecida    

la casa se ha llenado de olores
el tejo es un mapa de objetos a punto de olvidarse
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