La Poesía como Destino: espacio personal de la escritora mexicana Marisol Vera Guerra

11.10.11

La espera













Ella siempre había creído que tenía muchas ganas de morir.
Siempre lo había creído antes de apretar la soga, antes de jalar el gatillo,
antes de reírse a carcajadas con los dientes sucios de nicotina
y polvo en las pestañas. Es la lluviecita lenta
que baja desde el cielo al fornicar los ángeles, decía,
pero los ángeles no tienen sexo; entonces el tiempo se le iba
en justificar sus pensamientos,
en desmenuzar los silbidos del tabaco,
en revolver hormigueros con la punta del zapato.

Así, la alfombra de su alcoba seguía intacta sin mancha, sin rotura
y el árbol de mangos, quieto en su reino silencioso,
aliviado de aquel bulto que hubiese quebrado su ramaje.

En realidad Ella siempre esperaba
el momento de fumar el siguiente cigarrillo,
de follar una vez más con el hombre de antes del terremoto,
de mirar bajo la puerta la sombra de todos sus fracasos
                                                              huyendo como ratas.
.
.
.

1 comentario:

  1. Qué genial cuando son los fracasos los que le temen a una y no al revés. Ya es un paso, también, el hacer conciencia de las provocaciones que una le hace constantemente a la muerte, porque lo que en el fondo quiere no es morirse, sino hallarse con alguien que venga y la salve de sus falsas ganas de morirse.

    Yo me entiendo. Espero estés muy chido y espero verte pronto también.

    ResponderEliminar