La Poesía como Destino: espacio personal de la escritora mexicana Marisol Vera Guerra

1.7.09

de cosas singulares

son las cuatro de la mañana. Yahoo. Casi nunca utilizo esta cuenta: la conocen tres personas. Emerge una ventana: Mazhar Shah tiene una solicitud para unirte a su red (o un mensaje más o menos así). Clic. Aceptar.
Otro de esos extravagantes que se cuelgan motes raros.
¿Quién eres? Pero él (ella) sólo habla inglés y yo sólo hablo español. Entiendo apenas un par de cosas. Pienso en los laberintos.
¿Where are you?
Pakistan.
Me pregunta cómo obtuve su ID.
Una visita del ángel de lo singular. ¿Qué más?

1 comentario:

  1. Haku. Es un nombre hermoso. No pude poner a mi bebé el nombre que yo quería (Alexander). Hay qué acordar entre dos. Y parte del nombre lo eligió él mismo. Formas extrañas que tienen los bebés para comunicarse. Jesús Israel. Así se llama. Y es él quien aún me araña por dentro. A veces siento que soy yo la desterrada. Creo que sufrimos del mismo mal. Ambas lloramos por tener la matriz hueca. La cicatriz en mi vientre profundiza la herida. Pero luego, ellos sonríen. Y aún en la sombras, reímos también.

    Gracias a ti Marisol. Por compartir a la mujer casi rota, a través de medidas extremas, páginas de tierra por las ventanas del cráneo, y dejarnos saborear lo que hay al otro lado del espejo.

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